domingo, 20 de septiembre de 2009

Rompiendo en maleficio

No hay nada como volver al lugar donde lloraste y reír; romper el maleficio que le suelen llamar.
Antes de cogerle manía a un sitio, antes de que el sólo hecho de pensar en pasar por allí me paralice, prefiero hacer pura terapia de choque. Sumergirme hasta las cejas y dejarme llevar, confiar en que no va a volver a pasar lo mismo y que donde entonces hubo lágrimas ahora habrá risas, que donde una vez sufrí ahora me divierto, y así la suerte cambia y no se repite.
Volver al lugar del crimen no es algo que sólo hagan los asesinos, a veces también los cadáveres tienen que volver al sitio exacto donde fueron asesinados para poder descansar en paz, que quedarse vagando toda la eternidad debe ser un coñazo. Mejor solucionar eso aunque no necesariamente haya que hacer recronstrucción del crimen, ni mucho menos, pero sí volver y mirarlo todo con ojos nuevos aunque más sabios.
En fin, la vida sigue y como buen cádaver he de volver a otros sitios donde encontré la muerte para poder seguir viviendo y de paso volver a reír.

2 comentarios:

  1. Pero que bien que escribes guapa, y qué verdades más grandes!!! Espero que tu paso por el lugar del crimen fuera satisfactorio y te permitiera cerrar esa puerta de una vez.

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  2. Nada como volver al lugar de los hechos para averiguar si todavía queda algo ahí,clavado como una estaca y sangrante.Me gusta mucho esta faceta tuya!!Enhorabuena nena.

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